En sentido general, una estrella es todo objeto astronómico que brilla con luz propia; mientras que en términos más técnicos y precisos podría decirse que se trata de una esfera de plasma que mantiene su forma gracias a un equilibrio hidrostático de fuerzas. El equilibrio se produce esencialmente entre la fuerza de gravedad, que empuja la materia hacia el centro de la estrella, y la presión que ejerce el plasma hacia fuera, que, tal como sucede en un gas, tiende a expandirlo. La presión hacia fuera depende de la temperatura, que en un caso típico como el del Sol se mantiene con la energía
producida en el interior de la estrella. Este equilibrio seguirá
esencialmente igual en la medida de que la estrella mantenga el mismo
ritmo de producción energética. Sin embargo, como se explica más
adelante, este ritmo cambia a lo largo del tiempo, generando variaciones
en las propiedades físicas globales del astro que constituyen la
evolución de la estrella.
TIPOS DE ESTRELLA
Teniendo en cuenta el tamaño de nuestro fascinante universo, no es difícil imaginar que existan diversos tipos de estrellas diferentes. Desde las pequeñas enanas marrones hasta las estrellas supergigantes rojas y azules. De hecho, existen determinadas estrellas que son realmente extrañas, veamos algunas de ellas.
Protoestrella
Tal como su nombre lo indica, se trata de una estrella en estado de
evolución. Es un cúmulo de gas que ha colapsado desde una nube molecular
gigantesca. La fase de protoestrella dura un largo
tiempo, aproximadamente unos 100.000 años, durante este tiempo es que la
gravedad y la presión se van incrementando, lo que produce un colapso
en la protoestrella.
Estrella T Tauri
Las T Tauri son aquellas estrellas en estado de
evolución, siendo este el estado previo a la conversión en una estrella
de secuencia principal. La fase T Tauri ocurre al final de la fase
protoestrella, cuando la presión gravitacional que contiene a la
estrella es la fuente de su energía. Este tipo de estrellas no tienen la
presión ni la temperatura suficiente en sus núcleos como para generar
una fusión nuclear. La similitud que tienen éstas con las estrellas de secuencia principal es su temperatura.
Estrella de secuencia principal
Este tipo de estrellas compone la gran mayoría de las estrellas,
tanto de nuestra galaxia como del resto del universo en general y un
claro ejemplo de esta clase de estrellas es nuestro mismísimo Sol. Una
estrella en esta fase se encuentra en estado de equilibrio hidrostático,
la masa de estas estrellas varían enormemente pero lo mínimo es
alrededor de 0.08 veces la masa total del sol y como máximo, en teoría, pueden crecer hasta 100 veces la masa del Sol, ¿imaginas? Pues sigue leyendo...
Gigante roja
Las fase de gigante roja se da cuando una estrella
ha consumido todo el hidrógeno de su núcleo, lo que provoca que la
fusión se vea interrumpida y la estrella ya no pueda generar presión.
Una capa de hidrógeno alrededor del núcleo se enciende permitiendo la
continuidad de la vida de la estrella, pero este proceso causa que la
misma se vea reducida en tamaño. Las gigantes rojas llegan a tener un
tamaño de hasta 100 veces mayor que en su fase de secuencia principal.
Enana blanca
Cuando las estrellas ya no tienen más hidrógeno en su núcleo, es cuando se convierten en una enana blanca.
Se dan varios procesos entonces, los cuales finalizan cuando la
estrella finalmente colapsa dentro de su propia gravedad. Una enana
blanca brilla porque alguna vez fue una estrella radiante, sin embargo, ya no hay ningún tipo de reacción sucediendo en ellas.
Enana roja
Las enanas rojas son las estrellas más comunes del universo. Son un tipo diferente de estrellas de secuencia principal, la diferencia es que tienen poca masa y son mucho más frías que, por ejemplo, el Sol.
Estrella supergigante
Las estrellas más grandes del universo son las supergigantes.
Estas llegan a tener entre 10 y 50 veces la masa del Sol. Al ser tan
enormes, consumen el hidrógeno en su núcleo a un ritmo muy rápido, razón
por la cual mueren jóvenes y cuando lo hacen detonan, causando una
supernova, proceso por el cual se desintegran completamente.
